sábado 21 de febrero de 2009

Rápido

Hazlo rápido. Aprende cómo redactar un proyecto, pasa un sábado echando cuentas sobre cuánto cuesta una cama de hospital al día en Camerún (5.500 CFA; es decir, 8,40 euros); qué sueldo debería pagársele a una enfermera que pueda cuidar a los niños -allí trabajan con jornadas maratonianas, pero los derechos laborales hay que respetarlos en cualquier parte del mundo-; cuánto cuesta una electroforesis (una prueba de diagnóstico de la drepanocitosis, 18 euros). Dinero, dinero, dinero. Proyectos. Folletos. ¡Folletos! Hay que pedir presupuesto a Aprosuba, que es una asociación que trabaja con discapacitados intelectuales en Badajoz y que imprimen y encuadernan. Hay que reunirse. Hay que informar de lo que hacemos. Hay que captar socios...

Quizá sea complicado. ONG, hay a patadas. Llevamos días intentando conseguir información sobre si hay alguna que se dedique también a este tema. Por ahora, sólo la asociación Sierra Solidaria de Enfermedades Raras, según nos dicen en Ekoos. Pero su ámbito de actuación es la Comunidad de Madrid. No encontramos ninguna.

Y no: la drepanocitosis no es una enfermedad rara. No puede ser rara una enfermedad que afecta, según los últimos datos de la OMS, a 350.000 niños al año. Es una enfermedad ignorada. Porque no se contagia. Porque no supone un peligro de salud pública, aunque sí un problema. Qué caprichosas son las expresiones a veces...

No puede ser que seamos la única.

Y mientras tanto, redacta proyectos, mira a ver si la Association Nationale des Drépanocytaires de Camerún ha conseguido una enfermera, manda mensajes de móvil para solicitar información, escribe en el blog, convence a los amigos, piensa, piensa, piensa, busca noticias sobre África, intenta un discurso coherente...

Y, sobre todo, date prisa: el tiempo juega en tu contra, siempre.

Imagen de un pueblo de Camerún realizada por Daniel Escale.